Existir no basta: el verdadero dolor es descubrir al final que nunca viviste
La vida no empieza el día que nacemos, sino el día que nos permitimos sentir . Millones de personas caminan por este mundo respirando pero no sintiendo, moviéndose pero sin avanzar, sobreviviendo pero sin vivir. Personas que se levantan, trabajan, cumplen, pagan cuentas… y sin embargo, no están presentes en su propia historia. No porque no quieran vivir, sino porque el miedo a perder les ha robado el derecho a ganar . Tenemos tanto miedo a equivocarnos que dejamos de intentar. Tanto miedo a sufrir que dejamos de amar. Tanto miedo a morir que olvidamos nacer cada día. Y esa es la tragedia silenciosa de muchos seres humanos: llegar al final de la vida y descubrir que nunca se permitieron realmente vivirla. ¿A qué le temes perder, persona, trabajo, amor, éxito, reputación si en realidad nada es verdaderamente tuyo? Todo lo que tienes es prestado: tu cuerpo, tus posesiones, tus logros… incluso las personas que amas. Viniste con las manos vacías y te irás igual. Lo único qu...