Fuera del círculo… o quizá no 🤔

🔵 Hay círculos donde todos parecen encajar…
y otros donde tú nunca apareces.

🚫 No siempre es rechazo.
⏳ A veces es que tu ritmo es distinto.
📖 Que tu historia no va al mismo compás.

✨ Un día entendí que no necesitaba entrar en el círculo de otros.
🖌️ Podía crear el mío.
💙 Uno donde pertenezca desde el primer instante.

📝 En este texto te cuento mi historia
y los pasos que me ayudaron a encontrar mi lugar.


Tenía como 17 años cuando mi hermana dibujó un círculo y mostró a todos los que estaban dentro. Era su manera de explicar un grupo unido, una célula. Yo no estaba ahí. No porque me hubieran excluido… simplemente, no pertenecía.



Hoy, con 42 años, esa escena sigue viva en mi memoria. Es extraño cómo algunas heridas no duelen a diario, pero nunca terminan de cerrar.

Sentir que estás, pero no estás. Que eres parte de la foto, pero borroso en la esquina; que no vas ni vienes, que no miras ni te miran. Estar presente, pero sentirte invisible.



Es un sentimiento que quita el sosiego. Te preguntas si perdiste tiempo, si debiste actuar diferente, si dejaste pasar oportunidades. Y, a veces, no se trata de pérdida, sino de reorganización.

Tal vez no ibas al mismo ritmo que otros, tal vez tus aprendizajes y tus pasos simplemente se dieron en otro orden.

La verdad es que no todos avanzamos ni aprendemos de la misma manera. Lo que para unos es un salto inmediato, para otros es un proceso más lento pero profundo. Y eso no nos hace menos valiosos.

En mi caso, hubo algo que me ayudó a recuperar mi rumbo: tomar distancia. No para cortar lazos con resentimiento, sino para dejar de escuchar la presión constante de que “no encajas” o que “no eres suficiente”. Alejarme me dio espacio para respirar, pensar y redescubrirme.

Con el tiempo entendí algo: no siempre es una pérdida. A veces es una reubicación. Tu ritmo no coincide con el de otros, y eso está bien. No todos saltamos al mismo tiempo ni aprendemos con la misma rapidez.

Y si hoy te sientes fuera de ese círculo, recuerda esto:

  • Alejarse también es cuidarse.
  • Empezar de cero no es fracaso, es elección.
  • Persistir y aprender es tu mejor carta de presentación.

No busques encajar en un círculo hecho por otros. Crea el tuyo. Uno donde pertenezcas desde el principio.

Si tú también sientes que estás fuera de ese “círculo”, te comparto lo que a mí me ayudó. No es la verdad absoluta cada quien tiene su propio ritmo y camino de aprendizaje, pero quizá pueda servirte de guía para empezar de nuevo:

Alejarte para escucharte a ti mismo

No siempre es fácil, pero dar un paso atrás te permite ver la situación con claridad. Alejarte no significa odiar, significa cuidar tu paz mental. Es crear un espacio donde tus decisiones no estén contaminadas por la presión externa.

Construir desde cero sin miedo a arriesgar

Empezar de nuevo puede dar vértigo, pero también es un privilegio: tienes la oportunidad de crear algo tuyo, a tu medida. No esperes que todos lo entiendan. Quien realmente te aprecie, valorará tu valentía.

Persistir y aprender de los errores

La vida sigue, con o sin aprobación ajena. Nadie es perfecto. Vas a caer, a tropezar, incluso a dudar. Pero la persistencia y el aprendizaje son los cimientos de cualquier cambio real. Cada error es una lección que te acerca más a la versión de ti que quieres ser.

Recuerda: no siempre necesitas entrar en un círculo que no está hecho para ti. Tal vez el verdadero reto sea crear el tuyo propio, uno donde no tengas que encajar… porque simplemente ya perteneces.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué le das el 200% a otros y solo migajas a ti mismo?

La roca que no se movía 🪨