Si la felicidad es tu obsesión, este mensaje es para ti
Víctor Frankl nos dejó una enseñanza poderosa: «La felicidad debe surgir, y lo mismo ocurre con el éxito: hay que dejar que surja sin preocuparse por ello» . Estas palabras encierran una verdad que, en la prisa cotidiana, solemos olvidar. Hubo un momento en mi vida en el que comprendí que mi felicidad no dependía de acumular logros o momentos placenteros, sino de encontrar un para qué en lo que hacía. Me di cuenta de que mi plenitud radicaba en cómo contribuía, en la huella que dejaba en los demás, en la sensación de estar alineada con algo más grande que yo misma. Esa revelación cambió por completo mi manera de vivir y de entender la alegría. Nos han enseñado que la felicidad es algo que debemos perseguir, como si fuera un trofeo que se obtiene después de una serie de éxitos. Pero Frankl nos invita a mirar en otra dirección: la felicidad no es el destino, sino la consecuencia de haber encontrado un sentido en lo que hacemos. Cuando vivimos con un propósito, cuando...