Cuando el "por qué" es claro, el "cómo" pierde peso🌄
Hay días en los que parece que todo lo no tan bueno llega de golpe… como si la vida decidiera lanzar todas las pruebas a la vez.
Esos momentos en los que te preguntas: ¿Cómo voy a salir de esta? ¿Cómo sigo adelante si cada paso duele?
Lo he vivido. Sé lo que es sentir que las fuerzas flaquean, que las respuestas no llegan y que el peso de las circunstancias parece demasiado grande.
Pero, en medio de ese caos, aprendí algo poderoso que el filósofo Friedrich Nietzsche expresó con fuerza:
"Quien tiene un por qué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo."
El "cómo" son las dificultades, las puertas que se cierran, los días grises. Pero el "por qué"… ese es el motor. Es lo que te recuerda por qué te levantas, por qué insistes, por qué no te rindes.
Para mí, ese "para qué" ha sido la satisfacción de avanzar, aunque sea un paso pequeño. Ha sido imaginar lo que me espera al otro lado de la tormenta, recordar lo que quiero construir y las personas que amo.
Si hoy sientes que todo pesa demasiado, haz una pausa y pregúntate:
- ¿Por qué empecé?
- ¿Qué significado tiene este camino para mí?
- ¿Qué historia quiero contar cuando todo esto pase?
A veces, no podemos cambiar lo que nos pasa, pero siempre podemos cambiar el sentido que le damos. Y cuando encuentras ese propósito, el dolor no desaparece, pero deja de paralizarte.
No estás solo.


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