Reflexiones sobre el Pasado y la Resiliencia (La Importancia de No Rendirse 🌟)
Este artículo está dedicado a mis hijos y a cualquier persona que necesite recordar que su presencia en este mundo es importante, que tiene un propósito, y que no debe rendirse, sin importar lo difícil que sea el camino.
Tu pasado puede no haber sido feliz, pero no define quién eres. Tú decides en quién te conviertes. Hoy quiero compartir mi experiencia personal y una enseñanza sobre la importancia de no rendirse.
Al recordar mi vida hasta ahora, me llena de gratitud hacia mi yo interno, esa voz que me mantenía en pie a pesar de todo, diciéndome que no había otra opción más que seguir adelante. También quiero agradecer a esos ángeles que la vida me envió en los momentos más oscuros, aquellos que me tendieron sus manos y me ayudaron a salir del abismo.
No soy perfecta. Soy una persona con traumas y defectos, y he pasado por temporadas donde no quería estar en este mundo. Sin embargo, he descubierto que todos tenemos un propósito, una razón para estar aquí.
Hoy, 21 de mayo de 2024, al mirar mi vida en perspectiva, me doy cuenta de que todos tenemos un propósito. La niña de 7 u 12 años que fui no creería todo lo que he logrado gracias a mi perseverancia y al amor y la compasión de otros. Personas que fueron escalones en mi camino, ayudándome a llegar hasta donde estoy hoy.
Lo que he ido aprendiendo: enfócate en las cosas que te gustan y explóralas sin miedo, incluso si no tienes todo claro al principio. No dejes de intentar y ayuda a los demás. No tienes que hacer grandes cosas desde el inicio; puedes empezar poco a poco. Ayudar a una sola persona puede desencadenar una cadena de favores. He aprendido que todo debe hacerse paso a paso. Muchas veces pensamos que solo valen las acciones grandiosas, pero no es así. Pensar en grande puede ser abrumador y a menudo irrealizable, pero construyendo poco a poco, de repente te das cuenta de que has creado algo significativo.
A cualquiera que esté pasando por un momento oscuro, le digo por experiencia propia: no te rindas. Aferrarse a la vida no siempre es fácil; habrá subidas y caídas. Pero como dice el refrán, no hay mal que dure cien años, y tras la tormenta, siempre llega la calma. Lo importante es aprender y encontrar tu propósito. Seguramente estás aquí para cambiar el mundo de una persona, y eso es más que suficiente.
Es crucial mirar en retrospectiva y ver los cambios positivos que el pasado te ha dejado. Siempre avanza, y si es necesario, aléjate de personas y círculos que no te dejan progresar. Hazlo por tu salud mental, sin miedo. Si tú estás bien, los demás a tu alrededor también lo estarán.
Mantén la esperanza y sigue adelante, porque cada pequeño paso cuenta.
Al recordar mi vida hasta ahora, me llena de gratitud hacia mi yo interno, esa voz que me mantenía en pie a pesar de todo, diciéndome que no había otra opción más que seguir adelante. También quiero agradecer a esos ángeles que la vida me envió en los momentos más oscuros, aquellos que me tendieron sus manos y me ayudaron a salir del abismo.
No soy perfecta. Soy una persona con traumas y defectos, y he pasado por temporadas donde no quería estar en este mundo. Sin embargo, he descubierto que todos tenemos un propósito, una razón para estar aquí.
Hoy, 21 de mayo de 2024, al mirar mi vida en perspectiva, me doy cuenta de que todos tenemos un propósito. La niña de 7 u 12 años que fui no creería todo lo que he logrado gracias a mi perseverancia y al amor y la compasión de otros. Personas que fueron escalones en mi camino, ayudándome a llegar hasta donde estoy hoy.
Lo que he ido aprendiendo: enfócate en las cosas que te gustan y explóralas sin miedo, incluso si no tienes todo claro al principio. No dejes de intentar y ayuda a los demás. No tienes que hacer grandes cosas desde el inicio; puedes empezar poco a poco. Ayudar a una sola persona puede desencadenar una cadena de favores. He aprendido que todo debe hacerse paso a paso. Muchas veces pensamos que solo valen las acciones grandiosas, pero no es así. Pensar en grande puede ser abrumador y a menudo irrealizable, pero construyendo poco a poco, de repente te das cuenta de que has creado algo significativo.
A cualquiera que esté pasando por un momento oscuro, le digo por experiencia propia: no te rindas. Aferrarse a la vida no siempre es fácil; habrá subidas y caídas. Pero como dice el refrán, no hay mal que dure cien años, y tras la tormenta, siempre llega la calma. Lo importante es aprender y encontrar tu propósito. Seguramente estás aquí para cambiar el mundo de una persona, y eso es más que suficiente.
Es crucial mirar en retrospectiva y ver los cambios positivos que el pasado te ha dejado. Siempre avanza, y si es necesario, aléjate de personas y círculos que no te dejan progresar. Hazlo por tu salud mental, sin miedo. Si tú estás bien, los demás a tu alrededor también lo estarán.
Mantén la esperanza y sigue adelante, porque cada pequeño paso cuenta.


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