¿Eres tú o tu mente? Cómo la voz interna puede limitarnos y cómo el presente nos libera

 La voz que nunca se apaga

Todos tenemos una voz interior, una especie de narrador interno que parece no descansar. En lugar de servirnos como guía, muchas veces esta voz se dedica a alimentar preocupaciones y crear escenarios negativos que rara vez se cumplen. Es esa voz que nos advierte sobre posibles problemas en el trabajo, nos anticipa conflictos en casa o nos hace dudar en cualquier aspecto de la vida. Con el tiempo, puede ser agotadora y, lo más importante, nos impide disfrutar del momento presente. 

¿Por qué le damos tanto poder a esta voz? ¿Y cómo podemos minimizar su impacto?



La voz interna y su impacto en el trabajo y en casa
Nuestra voz interna no se limita solo a cuestiones personales, también se manifiesta en nuestro entorno profesional. Nos dice que esa presentación saldrá mal, que el proyecto no es suficiente o que alguien más podría hacerlo mejor. En el ámbito familiar, esa misma voz nos lleva a interpretar mal las acciones de los demás, a dudar de nuestras decisiones y a preocuparnos por posibles escenarios de conflicto.

Este hábito de imaginar situaciones que no han ocurrido afecta profundamente nuestra paz mental, las relaciones y nuestro desempeño. Al estar constantemente en alerta, agotamos energía mental que podríamos dedicar a mejorar habilidades o construir relaciones más profundas y auténticas.

¿Cómo recuperar el control? El poder de estar aquí y ahora
El primer paso para retomar el control es reconocer una verdad importante: la mayoría de nuestras "crisis" nunca ocurren. La solución no es silenciar completamente esta voz –pues su intención de protegernos es legítima– sino aprender a estar presentes en el momento.

  1. Practicar la atención plena: Aprender a estar en el presente, especialmente cuando la voz interna se vuelve intensa, es desafiante pero liberador. A veces, solo hace falta un pequeño ejercicio de conexión: una respiración profunda, observar lo que nos rodea o concentrarnos en una sola tarea a la vez. En el trabajo, podemos centrarnos en la tarea en curso en vez de pensar en el resultado final. En casa, podemos escuchar a un ser querido sin analizar cada palabra.

  2. Separar hechos de suposiciones: Cuando la voz interna nos envuelve en un escenario negativo, podemos detenernos y preguntarnos: ¿Es esto un hecho o una suposición? Distinguir entre ambos reduce la carga emocional y nos devuelve una perspectiva más clara.

  3. Aceptar la incertidumbre: La vida es incierta, y aprender a aceptar esta realidad nos ayuda a neutralizar gran parte de los argumentos de nuestra voz interna, ya que ella tiende a basarse en evitar lo que no podemos controlar.

  4. Enfocarse en soluciones: Cuando la mente genera escenarios negativos, cambiar el foco hacia lo que sí podemos hacer nos devuelve la calma. En el trabajo, esto puede traducirse en trabajar habilidades o buscar retroalimentación; en casa, en practicar la empatía y la escucha activa, en vez de caer en interpretaciones negativas.



 Un camino hacia la libertad mental y emocional
Vivir en el presente nos libera de las cadenas de la mente. Cuando dejamos de gastar energía en problemas inexistentes, descubrimos que la vida es más ligera y satisfactoria. Practicar esta presencia en el día a día –en lo laboral, familiar y personal– nos permite construir relaciones más sanas, reducir el estrés y alcanzar nuestras metas con claridad.

Este proceso, respaldado por estudios psicológicos, nos ofrece una guía paso a paso para disminuir la influencia de la voz interna. La práctica de la atención plena, la aceptación de la incertidumbre y el enfoque en soluciones son estrategias que han demostrado ser efectivas para mejorar nuestra salud mental. Sin embargo, la verdadera clave está en la acción: todo depende de la decisión personal de tomar el control de nuestros pensamientos y vivir en el presente.

Es un trabajo continuo, pero los beneficios son inmensos: menos ansiedad, mayor rendimiento y una vida más plena. Así que, la próxima vez que esa voz interna empiece a crear crisis imaginarias, recordemos que tenemos el poder de elegir volver al presente, el único lugar donde realmente se construyen nuestros logros y nuestras conexiones más valiosas.

Comentarios

  1. Tenemos que programar esa voz interior, para que lo que nos diga nos lleve siempre a ser mejores. Qué lindo artículo. Saludos

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