Ganar es superarse a uno mismo

 ¿Alguna vez has sentido que, por más que te esfuerces, sigues en el mismo lugar? Yo estuve ahí. Durante años, trabajé en un entorno donde no me sentía valorada, donde mis ideas pasaban desapercibidas y mi crecimiento parecía estar en pausa.
Pero un día entendí algo que lo cambió todo: si quería un cambio, tenía que empezar por mí.
Esta es mi historia sobre cómo aprendí que ganar no es vencer a otros, sino superarse a uno mismo. ✨



Hola, soy Shiara, y hoy quiero compartirte una lección que ha marcado mi camino: ganar no se trata de ser mejor que los demás, sino de ser mejor que la persona que fui ayer.

Durante más de 11 años, estuve en un lugar donde, a pesar de mi experiencia y dedicación, me sentía estancada. No me sentía valorada, solo recibía órdenes, y con el tiempo, eso erosionó mi confianza. Llegó un punto en el que me pregunté si realmente tenía algo más que aportar.

Y entonces, algo hizo clic. Me di cuenta de que, si quería un cambio, tenía que ser yo quien lo provocara. Así que decidí tomar las riendas de mi crecimiento. Me puse a estudiar más, a prepararme y a buscar herramientas para desarrollar nuevas habilidades. Fue un proceso desafiante, lleno de miedo e incertidumbre. Me pregunté muchas veces si valdría la pena, si realmente podría cambiar.

Pero cada pequeño paso me acercaba más a la persona que quería ser. Aprendí a valorar mi tiempo, a escucharme, a confiar en mi capacidad de aprender y crecer. Con el tiempo, esa dedicación dio frutos. Recuperé mi confianza y descubrí oportunidades que antes ni siquiera consideraba posibles. 

Entendí que mi valor no dependía de la validación externa, sino de lo que yo era capaz de lograr cuando decidía apostar por mí.

Y entonces comprendí algo esencial: ganar no es un destino, sino un proceso. No se trata de perfección, sino de constancia. Cada día es una nueva oportunidad para crecer, para aprender algo más, para seguir avanzando.

Hoy, cuando miro hacia atrás, me doy cuenta de que mi mayor triunfo no fue salir de ese lugar, sino haberme convertido en una persona más resiliente, segura y consciente de mi potencial. La verdadera competencia siempre ha sido conmigo misma, y cada día es una nueva oportunidad para ganar.

¿Y tú? ¿Te has detenido a reconocer tus propias victorias? ¿Celebras esos pequeños pasos que te acercan a la mejor versión de ti?

Ganar es superarse. Y tú, ¿estás listo para ganar?

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué le das el 200% a otros y solo migajas a ti mismo?

Fuera del círculo… o quizá no 🤔

La roca que no se movía 🪨