Cuando la vida duele…😢 también enseña 😞

 Escribo estas palabras con el corazón apretado.

Porque en estos días todo parece haber caído de golpe.
La pérdida de Mika, la enfermedad de Billy… mis dos compañeros de vida, mis perritos, mis refugios.

Y aquí estoy, intentando ser fuerte cuando el alma lo único que quiere es acurrucarse y llorar.


Tal vez tú que lees esto estás pasando por algo parecido.
Una pérdida, una despedida, un dolor que no se ve, pero que se siente en cada rincón del cuerpo.
Si es así… te abrazo.
Y te escribo estas letras para que sepas que no estás solo.

Podría vivir enojada con la vida, por lo que me ha tocado vivir.
Podría guardar rencor por todo el daño injusto, por cada momento en el que no supe cómo seguir.
Pero vivir así… ¿es realmente vivir?

He decidido aceptar lo que no puedo cambiar.
Y agradecer, incluso entre lágrimas, todo lo bueno que sí tuve.
Agradecer por las siestas compartidas, por las miradas que hablaban sin palabras, por cada vez que me hicieron reír cuando todo parecía oscuro.

Hoy elijo no cargar con lo que no me pertenece.
Perdonar, para soltar.
Soltar, para vivir.
Perdonarme, para no quedarme atrapada en lo que ya no puedo cambiar.
Porque sanar no es olvidar: es dejar de sufrir por lo que amamos.

La vida duele, sí.
Pero también enseña.
Y amar… amar siempre vale la pena, aunque después duela.

Escribo estas palabras porque quizá tú también estás en ese punto donde todo se desordena.
Y quiero que sepas que aquí estoy, contigo, sintiendo lo mismo.
Tal vez no cure, pero tal vez, por un instante, alivie.

Gracias, Mika, por tus 15 años de amor incondicional. Me hiciste mejor persona solo con existir.
Y a ti, Billy, mi guerrero, te prometo amor y cuidado hasta el último latido. Estaré contigo, como tú siempre has estado conmigo♥️.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué le das el 200% a otros y solo migajas a ti mismo?

Fuera del círculo… o quizá no 🤔

La roca que no se movía 🪨