No vemos el mundo como es, lo vemos como somos😶‍🌫️

 Cada experiencia, cada herida, cada creencia se convierte en un lente.

Y con esos lentes interpretamos la vida.

Y es que, más que ojos, tenemos filtros. Cada herida que no sanó, cada creencia que aceptamos como verdad absoluta, cada historia que nos contamos a nosotros mismos… se convierte en una especie de "lente emocional" con la que interpretamos la vida.

Una misma palabra puede ser un puente o una espada,
una pausa puede ser descanso… o abandono.
Todo depende de desde dónde estamos mirando.



No reaccionamos a lo que pasa.
Reaccionamos a lo que eso significa para nosotros.
Y ese significado no siempre viene del presente… a veces viene del niño que fuimos, del miedo que arrastramos o del amor que aún no nos damos.




Y ahí está lo más profundo:

no reaccionamos a los hechos, sino al significado que les damos.
El mundo no nos habla en neutro. Nosotros lo traducimos con el idioma de nuestras emociones, nuestros miedos, nuestros aprendizajes y hasta nuestras ganas de ser queridos.

Entonces, ¿Qué hacer?

Respira.
Obsérvate.

Discierne.


A veces, el silencio del otro… no es rechazo, sino su forma de sanar.
Y muchas veces, la vida no nos quiere dañar…
Nos está mostrando dónde aún necesitamos comprendernos y abrazarnos.
Te está mostrando dónde necesitas sanar.
Y si lo ves desde ahí… el dolor se convierte en maestro, y tú, en tu propia medicina.

Por eso antes de asumir, culpar o sufrir en automático…

A veces, lo que sentimos como ofensa… no era personal.

A veces la vida no te está hiriendo.

Al final, lo que ocurre afuera es un escenario…pero la verdadera obra maestra se representa adentro.

Y ahí está nuestra libertad: elegir si esa escena nos rompe o nos reconstruye.

¿Y tú, desde dónde estás mirando el mundo hoy?


Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué le das el 200% a otros y solo migajas a ti mismo?

Fuera del círculo… o quizá no 🤔

La roca que no se movía 🪨