¿Y si te dijera que muchos de tus obstáculos no son tuyos? ¡eso también me ha pasado!
Los obstáculos mentales son como fantasmas disfrazados de lógica. Nos susurran: “Haz esto o no te van a querer” , “No lo intentes, ya lo hizo mejor alguien más” , “No falles, o van a ver que no eres suficiente” . Y uno va y les cree . Pero lo cierto es que no son tuyos. No nacieron contigo. Son software social instalado en segundo plano: expectativas ajenas, comparaciones, necesidad de aprobación… un virus cultural que infecta la autenticidad. A veces creemos que estamos fallando, que no damos la talla, que algo en nosotros no está bien. Pero, en realidad, lo que está mal es el sistema de ideas que sin darnos cuenta fuimos adoptando. 1. Les permites estresarte. Sí, “les permites”. Porque no se trata de que te lo hagan, sino de que tú aceptas la carga. Esa rendición invisible, ese “me afecta porque dejo que me afecte”. Suena duro, pero es profundamente liberador si lo ves al revés: también puedes dejar de permitirlo . 2. Te preocupa demasiado lo que piensan los demá...